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Cándida Pedersen
E
Se dice que la mirada es el espejo del alma, que el alma es nuestra vida interior, que en nuestra vida interior viven nuestros sentimientos, que en nuestros sentimientos existe el amor.
Cuando leemos la poesía de Cándida, entramos en la expresión de su alma, de sus sentimientos, de la forma de apreciar la vida, su manera de ver y sentir, su deseo de justicia, de libertad incondicional, sus versos nos entregan el placer de escuchar las delicias del amor añorado, lo que un ser un ser humano con verdaderos sentimientos desearía experimentar, escuchar y vivir.
El vivir en otro país distinto al lugar de origen y caminar en el andar de la vida, con lo que implica desenvolverse en una sociedad nueva, distinta, en todos sus matices es todo un desafío, dejar su ambiente, donde quedan atrás los seres queridos, los seres amados etc…
Nos hace ser como árboles transplantados, sacados y plantados de nuevo en una nueva tierra, hacen que nuestro instinto de supervivencia como cualquier ser humano no esté
excepto de desear alcanzar el amor y la familia, que es lo mejor y más importante que los seres de esta Tierra podamos aspirar.
El leer la poesía de Cándida es entrar en un mundo sutil de amor y belleza, donde se conjugan los mejores sentimientos de paz, justicia, reivindicación, el amor ideal, y el altruismo entre los seres humanos.
Eduardo Swing Carlier

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