Homenaje a Sergio Inostroza
Evocando tu nombre Sergio Inostroza
Autora Candida Pedersen
Más allá de la inmensidad,
en el lento caminar de las
estrellas descansa tu alma
plácidamente con la divina
luz en dicha y libertad para
los salvados en cristo Jesús.

Tras la brisa del mar con el
volar de blancas gaviotas
se escucha tu inolvidable voz
cantar la hermosa y alegre
canción: La pera madura.

En la lejanía del cielo azul
encuentro a tu linda esencia
junto a tus preciosas melodías
llenas de amor con eternas
melancolías, que hacen latir
de felicidad y pasión al corazón
de los Chilenos repartidos por
el mundo entero.

Evocando tu nombre Sergio
Inostroza con la maravillosa
memoria de una época feliz,
como un bello recuerdo fugaz
que se durmió
en el tiempo de un olvido, y que
hoy se mece en la mente de un
triste presente, para amarte y
recordarte por la eternidad con
la más infinita alegría,
frente al ocaso del sol y bajo
la la brillante luna de septiembre
con las hojas caídas y resecas por
el tibio viento de otoño en las
calles del viejo Estocolmo,
colmado de flores y lágrimas de
añoranza, y con profundo dolor
en la radiante primavera chilena.


Para ti Sergio Inostroza
Autora Candida Pedersen
Para ti Sergio Inostroza
que descansas en la
hermosa lejanía del
cielo azul.

Hoy escucho la paz
de tus bellas
canciones en tu
inolvidable voz
junto a la maravillosa
melodía del viento.

Fuiste y serás siempre
un excelente cantante,
y tu recuerdo como un
gran artista vivirá por
la eternidad en el
corazón de tus hijas y
de todos los Chilenos
que te amarán y te
valorizarán como un
hombre y artista de
la Nueva Ola Chilena.

Tu autógrafo aún lo
conservo dentro de la
Bíblia en mi página
preferida que es
Salmos treinta y cuatro.

Ahora vives alegre y
feliz en el paraíso sin
igual, disfrutando de
una gloria infinita
con bonita luz de
felicidad y eterna
libertad.
Gracias Sergio Inostroza.


En memoria a Sergio Inostroza
Autora Candida Pedersen
Me recuerdo el año setenta y tres, cuando
tenía diez años de edad, acostumbraba
a caminar sobre la arena dorada por la
orilla de la playa Reñaca en
Viña del Mar Chile, y llevaba conmigo
una pequeña radio portátil, en la cual
escuchaba las deliciosas melodías de
Sergio Inostroza.

Acostumbraba a leer los hermosos
poemas de Pablo Neruda, y en la arena
caliente y brillante escribía: quiero vivir
en una estrella para brillar con alma de
poeta.

Aquel entonces soñaba en conocer en
persona a Sergio Inostroza y pedirle un
autógrafo, sólo lo escuchaba en las
radios como el mejor artista de aquella
época, pero después de treinta y cuatro
años mi sueño se hizo realidad,
lo conocí personalmente en una
pequeña plaza Skärholmen en Estocolmo,
me acerqué a él y le pregunté ? usted es
Sergio Inostroza? y me respondió: si, soy yo, y
yo le dije: yo sabía que Jesús algún día
contestaría mi oración en una realidad
obteniendo su autógrafo, quise
entregarte este humilde poma, como
agradecimiento por tus lindas
canciones, pero a la semana siguiente
falleció.

Ahora vives en el cielo junto a Dios, y
sé que desde una estrellita muy lejana
estás escuchándome recitar este tu
poema, compuesto por el palpitar de
mi corazón, lleno de dolor y con
lágrimas de infinitas nostalgias.

Las presentes obras posee todos los derechos de su autora Gloria Pedersen con seudónimo Cándida Pedersen, antes y después en confomidad con la ley (1960:729) sobre el derecho de autor
en Suecia, las disposiciones del reglamento de autor (1993:1212) y el reglamento Internacional de derecho de Autor (1994:193) [1] [2].
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